¿Cómo debo elegir una raqueta de tenis? Guía completa
Elegir una raqueta de tenis adecuada depende de tres factores clave: tu nivel actual, tus características físicas y tu estilo de juego. Para principiantes, lo ideal son raquetas con cabezal grande (660-740 cm²), peso liviano (250-280g) y balance neutro que faciliten el aprendizaje y perdonen errores técnicos. Una elección acertada acelera tu progresión, previene lesiones y te mantiene motivado en la cancha.
La clave está en entender tres cosas súper simples: en qué nivel estás, cómo es tu cuerpo y qué estilo de juego te gusta más.
Te cuento desde mi experiencia: cuando arranqué con el tenis, me compré una raqueta porque "se veía linda". Error garrafal. A las dos semanas me dolía todo el brazo y no entendía por qué pegaba tan mal. Resulta que era demasiado pesada y chica para mi nivel. Ahí aprendí que esto va mucho más allá de la estética.
Si estás empezando, buscá raquetas con cabezal grande (660-740 cm²), livianas (250-280g) y con balance neutro. Son las que te van a perdonar los errores y te van a hacer sentir que sí, que podés con esto. Si ya venís jugando hace rato, ahí sí podés ir por modelos más chicos y pesados que te den ese control fino que buscás.
Lo que sí o sí tenés que mirar:
- Tamaño del cabezal: acá está el secreto de cuánta potencia vas a tener y qué tan grande es tu "zona de perdón" cuando no pegás justo en el centro.
- Peso: esto define si vas a poder mover la raqueta rápido y con cuánta fuerza vas a pegarle a la pelota.
- Balance: te cambia completamente la sensación del golpe.
- Material: determina si te va a durar, si te van a vibrar los brazos y cómo se siente cada golpe.
Y mirá, esto no es un capricho. Una raqueta que no va con vos puede frenarte un montón en tu progreso, causarte lesiones (créeme, el codo de tenista no es joda) o hacer que te aburras y abandones antes de tiempo.
El tamaño del cabezal es, sin exagerar, LO MÁS importante cuando estás eligiendo. Te explico por qué: es lo que determina cuánta ayuda vas a tener en cada golpe, especialmente cuando estás aprendiendo.
Si recién arrancás, andá por cabezales grandes (oversize) de 660-740 cm². Mi hermana empezó con una así y la diferencia fue abismal. Aunque le pegara medio de costado, la pelota igual pasaba la red. Es que ese tamaño te perdona un montón cuando no le das justo en el medio, y además te genera potencia casi sola, sin que tengas que tener una técnica perfecta.
Cuando ya tenés un nivel intermedio —digamos que ya no se te escapa cada dos pelotas—, ahí podés pasar a cabezales medianos (midplus) de 645-660 cm². Es como el punto intermedio ideal: todavía tenés ayuda de potencia, pero ya empezás a sentir más control sobre dónde va la pelota.
Ahora, los cabezales chicos (midsize) de 580-645 cm² son otro mundo. Esos son para los que ya saben lo que hacen. Mi profesor usa uno así y es impresionante la precisión que tiene, pero claro, él viene jugando hace 20 años. Si no tenés técnica, con esos cabezales chicos vas a sufrir.
Lo que pasa es que cuanto más grande el cabezal, más grande es el "punto dulce" (ese lugar mágico donde la pelota sale perfecta). Para alguien que está aprendiendo y todavía no tiene el swing bien armado, eso significa que más seguido vas a pegar bien y te vas a sentir con confianza.
Y hay otra cosa: los cabezales grandes te dan más potencia porque las cuerdas se flexionan más y hacen como un efecto trampolín. Cuando todavía no tenés toda la fuerza ni la técnica perfecta, esa ayudita extra hace toda la diferencia.
Hablemos del peso, que es un tema delicado porque acá es donde mucha gente se lesiona sin darse cuenta.
Las raquetas livianas de 250-270 gramos son perfectas si estás empezando, si sos junior o si simplemente querés moverte rápido en la cancha. A mí me encantan para jugar un partidito tranqui con amigas porque no me canso, puedo correr más y reaccionar rápido cuando estoy en la red.
El rango intermedio (270-300 gramos) es como el "todo terreno". Si ya tenés algo de técnica y jugás regularmente, este peso te da potencia sin dejarte extenuado. Un amigo hace poco cambió a una de 285 gramos y me decía que siente que sus golpes llegan más profundos sin tener que esforzarse tanto.
Ahora, las raquetas pesadas (más de 300 gramos)... esas son palabras mayores. Necesitás fuerza de verdad y una técnica muy pulida. Sí, te dan una potencia tremenda y absorben mejor el impacto cuando te viene una pelota con mucha fuerza, pero si no estás preparado físicamente, te vas a lesionar.
Y acá viene algo importante que aprendí a los golpes (literalmente): el peso no es solo el peso. También importa cómo está distribuido. Una raqueta de 280 gramos con el peso adelante se siente más pesada al moverla que una de 290 con el peso atrás. Y eso afecta cuánto te vas a cansar.
¿Sabés lo del codo de tenista? Yo lo tuve. Fue horrible. Y fue justamente porque usé una raqueta muy pesada y rígida para mi nivel. Por eso insisto: empezá liviano y andá subiendo de a poquito, tipo 5-10 gramos por temporada, a medida que tus brazos se acostumbran.
Lo ideal es ir evolucionando gradualmente. Así tu cuerpo se adapta y podés seguir jugando sin dolores que te hagan abandonar.
El balance es un tema que no todo el mundo entiende al principio, pero créeme que cambia totalmente cómo se siente la raqueta cuando la movés.
Cuando el balance está en la cabeza (head heavy), tenés más peso adelante. Esto te da potencia casi regalada, con menos esfuerzo. Es genial si estás empezando y tu swing todavía es medio corto, o si sos de los que se quedan atrás en el fondo de la cancha y quieren que la pelota llegue profunda sin tanto drama.
Las raquetas con balance neutro son las más versátiles. Es como tener lo mejor de los dos mundos. Podés jugar de todo: fondo, red, saques, lo que quieras. Mi cuñado tiene una así y le encanta porque no se siente limitado a un estilo específico.
Y después está el balance en el mango (head light), que es más peso atrás. Con estas te movés como un rayo, reaccionás rapidísimo en la red y tenés un control súper preciso. Son para los que juegan mucho en la red o tienen un juego más técnico.
Lo que pasa es que cuando el peso está adelante, necesitás más esfuerzo para acelerar la raqueta, pero después cuando le das a la pelota, tiene más pegada. Para alguien que está aprendiendo, puede que te canses más rápido.
Eso sí, las raquetas con balance adelante perdonan más cuando le pegás medio de costado a la pelota, porque hay más peso donde la golpeás. Para los que están empezando, eso es un golazo.
Y para esos tiros finitos, como los drops o los globos, necesitás poder frenar la raqueta rápido y cambiar de dirección con precisión. Ahí es donde brilla el balance en el mango, pero es algo que vas a apreciar recién cuando tengas más nivel.
Los materiales de construcción de raquetas modernas determinan características fundamentales como rigidez, absorción de vibraciones, durabilidad y sensación de juego que experimentás en cada golpe.
El aluminio es el material clásico en raquetas para principiantes y recreativas. Ofrece excelente relación costo-beneficio, durabilidad superior contra golpes accidentales y flexibilidad que genera potencia natural con técnica básica.
La fibra de vidrio se combina frecuentemente con aluminio para añadir flex controlado y reducir vibraciones. Estas raquetas son ideales para juniors en crecimiento o adultos comenzando, proporcionando confort durante largas sesiones de práctica.
El grafito (carbono) domina raquetas de nivel intermedio a profesional. Su rigidez excepcional transmite potencia directa, reduce vibraciones molestas y permite construcciones más livianas sin sacrificar estabilidad estructural.
Las composiciones híbridas de grafito con titanio, kevlar o basalto optimizan características específicas: el titanio añade durabilidad, el kevlar incrementa absorción de impacto, el basalto mejora sensación.
La rigidez del marco se mide en escala RA (55-75). Marcos rígidos (70+) generan potencia máxima pero transmiten más vibración. Marcos flexibles (55-65) absorben impacto pero requieren swing más rápido para potencia equivalente.
La vibración no amortiguada viaja desde el impacto hasta tu codo, principal causa de lesiones por uso repetitivo. Materiales que absorben vibración naturalmente protegen articulaciones durante progresión de principiante a intermedio.
La tecnología de amortiguación (sistemas de gomas, geles o elastómeros integrados) en raquetas modernas complementa propiedades del material base, especialmente crítico si tenés historial de molestias articulares.
Seleccionar material apropiado equilibra presupuesto actual con proyección de uso: invertir en grafito si visualizás compromiso a largo plazo, o comenzar con aluminio si explorás el deporte.
La longitud es más importante de lo que parece, sobre todo en chicos que están creciendo.
Las raquetas estándar para adultos miden 68-69 cm (27 pulgadas). Es la medida perfecta que te da alcance para esas pelotas lejanas pero te deja moverte rápido cuando estás cerca de la red.
Ahora, si estás comprando para un nene o nena, acá va una guía que me pasó la profesora de tenis de mi sobrina:
Para los más chiquitos de 4-6 años (que miden 100-115 cm), raquetas de 48-53 cm. Tienen que poder hacer el movimiento completo sin que se les vaya para atrás. Una raqueta del tamaño correcto los ayuda a aprender bien desde el principio, sin vicios.
Los nenes de 7-8 años (115-125 cm de altura) ya pasan a raquetas de 58 cm. Es un cambio gradual, así van ganando fuerza de a poco.
Entre los 9-10 años (125-140 cm), las raquetas de 63-65 cm son ideales. Ya están casi listos para pasar a raquetas de adultos, pero todavía necesitan algo más acorde a su tamaño.
Desde los 11 años, si miden más de 140 cm, ya pueden usar raquetas de adultos de 68-69 cm, siempre y cuando tengan la coordinación y la fuerza para controlarlas.
También existen raquetas extra largas de hasta 73 cm. Dan más potencia en el saque, pero son más difíciles de maniobrar. Solo para jugadores que ya tienen técnica consolidada.
Un truco que me enseñaron: el chico tiene que poder sostener la raqueta horizontal con el brazo estirado sin que le tiemble ni le cueste. Si no puede, es muy larga o pesada para él.
Acá hay un debate eterno, te lo juro. Yo antes era re fanática de las marcas, hasta que aprendí que no siempre lo más caro o famoso es lo mejor para vos.
Las marcas top como Wilson, Babolat, Head y Prince invierten una fortuna en investigación y desarrollo. Sí, eso es cierto. Y sus tecnologías son increíbles. Wilson, por ejemplo, tiene ese sistema Countervail que absorbe vibraciones como loco, y el Parallel Drilling que te agranda la zona de golpe efectiva.
Babolat es LA marca para potencia. Mi primo juega con una y cuando le pega a la pelota... ufff, es impresionante. Tienen esos sistemas Woofer y Cortex que hacen que las cuerdas trabajen más.
Pero acá va la verdad: cuando estás empezando, las características técnicas (peso, balance, tamaño del cabezal) importan mil veces más que el logo en la raqueta.
Eso sí, hay algo que se llama "efecto placebo" y es real. Si vos te sentís más confiado con la misma marca que usa tu ídolo, esa confianza te puede ayudar a jugar mejor. No es tonto si te funciona.
Lo que sí te recomiendo: mirá modelos de temporadas anteriores de las marcas buenas. Muchas veces tienen exactamente las mismas especificaciones que los nuevos pero están con 30-40% de descuento. Es lo que hice yo con mi raqueta actual y cero dramas.
Y otra cosa importante: las marcas conocidas tienen repuestos y servicios en todos lados. Necesitás un grip nuevo, encordar, arreglar algo, lo conseguís fácil en cualquier tienda.
Mi consejo: si tu presupuesto es ajustado, priorizá que las características técnicas sean las correctas para tu nivel antes que tener una marca famosa. Ese dinero que te ahorrás mejor invertilo en clases o en más tiempo de cancha.
Mirá, después de todo lo que te conté, la clave está en ser honesto con vos mismo sobre tu nivel actual. No compres para el jugador que querés ser, comprá para el jugador que sos hoy.
Si estás empezando, andá por cabezal grande (660-740 cm²), peso liviano (250-280g) y balance neutro. Con eso vas a construir una base sólida. Si ya tenés nivel intermedio, buscá algo que te desafíe pero sin hacerte sufrir.
La raqueta correcta hace toda la diferencia. Te ayuda a progresar más rápido, disfrutás más cada partido y, sobre todo, te mantenés sin lesiones. Cuando encontrás la indicada, se siente como una extensión natural de tu brazo, no como algo que tenés que dominar.
Ahora viene lo más importante: evaluar honestamente en qué nivel estás, cuánto pensás jugar y cuánta plata podés gastar. Con eso en claro, podés elegir la mejor opción sin arrepentimientos.
Descubrí la colección completa de raquetas de tenis y encontrá la que va a ser tu compañera en la cancha.
¿Puedo usar una raqueta de grafito siendo principiante?
¡Claro que sí! Las raquetas de grafito modernas para principiantes ya vienen con todo lo que necesitás: cabezal grande, peso liviano, diseñadas para perdonar errores. No es como antes que el grafito era solo para jugadores avanzados. Si tu presupuesto te lo permite, explorá opciones de grafito porque vas a tener una mejor experiencia desde el día uno.
¿Cada cuánto debo cambiar el encordado de mi raqueta?
Hay una regla súper fácil: reencordá tantas veces al año como días por semana jugás. Jugás tres veces por semana, cada 3-4 meses cambiá las cuerdas. Yo lo dejaba pasar y después no entendía por qué no tenía control... era porque las cuerdas ya estaban vencidas. Conocé el mantenimiento adecuado y tu raqueta va a rendir siempre al máximo.
¿Las raquetas de mujer difieren de las de hombre?
Para nada. El "marketing de género" en las raquetas es puro cuento, básicamente colores distintos. Lo único que importa son las especificaciones técnicas: peso, balance, tamaño. Mi hermano y yo usamos la misma raqueta (él es un poco más fuerte, pero técnicamente es perfecta para ambos). Descubrí que las especificaciones técnicas son lo único que realmente importa, sin importar tu género.
¿Debo probar la raqueta antes de comprar?
Idealmente sí, sobre todo si vas a gastar bastante. Muchas tiendas y clubes te dejan probar raquetas demo. Cuando compré la mía actual, probé como cinco distintas antes de decidirme. Si no podés probar, no te preocupes tanto: siguiendo las especificaciones técnicas apropiadas para tu nivel, es difícil que te equivoques feo. Investigá las políticas de prueba en las tiendas cerca de tu casa.
