La diferencia principal está en cómo cada una trabaja sobre tu ropa: la plancha de vapor tiene un tanquito de agua que genera vapor caliente para relajar las fibras de la tela desde adentro, mientras que la plancha seca usa solo calor directo. Suena simple, pero créeme que esta diferencia cambia completamente la experiencia de planchar.
Te cuento esto porque el otro día mi hermana estaba frustradísima intentando planchar un mantel de lino con su plancha seca vieja. Pasaba y pasaba sobre las mismas arrugas sin resultado. Le presté mi plancha de vapor y en cinco minutos ya estaba lista. Esa es exactamente la diferencia de la que te quiero hablar hoy.
Si estás por comprar una plancha nueva y no sabés cuál elegir, acá te resumo lo que realmente importa:
Elegir bien puede ser la diferencia entre planchar como una profesional en 20 minutos o sufrir media hora para que las camisas queden "más o menos". Vamos a ver todo con calma para que tomes la mejor decisión.
La plancha de vapor calienta agua en un depósito interno hasta convertirla en vapor, que sale por unos orificios en la base. Ese vapor calentito penetra las fibras de la tela y las relaja desde adentro, como cuando vaporizás el pelo antes de peinarlo. Las arrugas prácticamente se deshacen solas con menos esfuerzo de tu parte.
La plancha seca, en cambio, es más directa: una resistencia eléctrica calienta la base metálica y vos eliminás las arrugas con presión y temperatura, sin humedad de por medio. Es el método más tradicional y simple.
Las planchas de vapor que encontrás en Unicentro traen tecnologías que hace unos años parecían de otro mundo: regulación de temperatura para cada tipo de tela, sistema antical para que no se tape, base antiadherente que desliza como manteca, y ese famoso "golpe de vapor" que es como un superpoder contra arrugas rebeldes. Algunas hasta tienen spray para humedecer zonas específicas.
Las planchas secas son más básicas pero eficientes: control de temperatura ajustable y bases con buenos recubrimientos para que deslicen bien. Su ventaja es que son compactas y livianas, perfectas para llevar de viaje o si tenés poco espacio.
Esta diferencia en cómo trabajan determina no solo el resultado final, sino también qué prendas vas a poder planchar sin sufrir. Sigamos.
Acá está la clave de todo. La plancha de vapor es tu mejor amiga para telas gruesas como algodón, lino, denim, toallas y toda la ropa de cama. El vapor penetra esas fibras densas que el calor seco no logra ablandar completamente. Yo antes peleaba con las sábanas... ahora en dos pasadas ya están impecables.
También es genial para telas delicadas como seda, rayón o esas prendas con aplicaciones que te da miedo tocar. ¿Sabés por qué? Porque podés planchar a distancia, sin apoyar la plancha directamente. Mi vestido de fiesta con lentejuelas lo planchó mi mamá en vertical, colgado, sin tocar ni una lentejuela. Magia pura.
La plancha seca funciona mejor con telas finas y sintéticas: poliéster, nylon, acetato, esas mezclas livianas que no aguantan mucho calor. Estos materiales necesitan temperatura moderada y contacto directo para que las arrugas desaparezcan sin riesgo de que se derritan (sí, me pasó una vez con una blusa barata).
Para pañuelos, blusas livianas, camisas finitas y ropa interior, la plancha seca te resuelve rápido. Además, al no tener humedad, no te deja manchas de agua en tejidos sensibles ni los encoge.
Acá en Paraguay, donde la humedad ya nos sobra durante medio año, muchos preferimos la versatilidad de la plancha de vapor para todo tipo de ropa, solo ajustando la cantidad de vapor según lo que estemos planchando. Ahora te cuento cuál te ahorra más tiempo.
La plancha de vapor gana por goleada en velocidad. El vapor relaja las fibras al instante, así que eliminás arrugas con menos pasadas y sin tener que hacer fuerza. Una camisa de algodón que con plancha seca te lleva 10 minutos, con vapor la tenés lista en 4 o 5.
Y el acabado... no tiene comparación. Las prendas quedan con una textura más suave, sin esos brillos raros que a veces deja el calor seco, y conservan mejor su forma. El vapor distribuye el calor de manera pareja, sin crear manchas de temperatura que marquen la tela.
La plancha seca te exige más: necesitás aplicar presión constante y pasar varias veces por el mismo lugar. Con jeans o manteles, los resultados pueden quedar desparejos por más que insistas. Una amiga que vende ropa me contaba que antes se cansaba los brazos planchando con plancha seca; ahora con vapor hace el doble en la mitad de tiempo.
Eso sí, para retoques rápidos en algo que ya está planchado o una arruga chiquita, la plancha seca se calienta en menos de un minuto y listo. No hace falta llenar depósitos ni esperar a que genere vapor.
Las planchas de vapor en Unicentro tienen potencias entre 1200W y 2400W que aceleran tanto el calentamiento como la salida de vapor. Tu rutina de planchado cambia completamente. Pero, ¿qué pasa con la factura de luz?
Las planchas de vapor consumen más porque tienen que calentar la base y generar vapor al mismo tiempo. Hablamos de 1400W a 2400W según el modelo.
Pero ojo con esto: si la plancha de vapor de 2000W te permite terminar todo en 20 minutos, y la plancha seca de 1200W te lleva 40 minutos, al final el consumo total es parecido o incluso menor con la de vapor. Es cuestión de hacer las cuentas completas.
Las planchas secas tienen potencias más bajas, entre 800W y 1500W. Son más eficientes energéticamente para sesiones cortas, cuando planchás solo una o dos cosas de vez en cuando.
Con las tarifas de la ANDE en Paraguay 2026, que son bastante accesibles en la región, la diferencia en tu recibo mensual es mínima si planchás 2 o 3 veces por semana. El tiempo que te ahorra justifica ese poquito extra de consumo.
Además, los modelos modernos de plancha de vapor traen apagado automático cuando no las movés, así que no hay desperdicio. Ahora veamos qué cuidados necesita cada una.
La plancha de vapor requiere un poco más de atención. Lo ideal es usar agua destilada o desmineralizada para evitar que se acumule cal en los conductos. Esto es especialmente importante si vivís en el interior donde el agua es más dura.
La función de autolimpieza que traen los modelos de Unicentro te facilita todo: cada 10 o 15 usos (o cuando notes que sale menos vapor), la activás y ella solita elimina los sedimentos. También es importante vaciar el depósito después de cada uso para que no se formen bacterias.
La plancha seca prácticamente no necesita nada. Una limpiada superficial de la base cuando se ensucia y listo. Un trapito húmedo cada tanto es suficiente. Cero drama.
Ambas necesitan guardarse paradas para cuidar la base, y limpieza de residuos de almidón o suavizante que se vayan pegando. Una buena base antiadherente te ahorra este problema.
Las planchas de vapor de marcas conocidas en Unicentro vienen con garantías de hasta 24 meses que cubren defectos de fabricación, incluido el sistema de vapor. Eso te da tranquilidad de que tu inversión está protegida. Pero hay más por conocer.
El golpe de vapor es la estrella del show. Libera un chorro intenso (hasta 200 g/min en los modelos top) que elimina arrugas rebeldes de una sola pasada. Yo lo uso para las cortinas sin tener que descolgarlas, y mi cuñada lo usa para refrescar el sillón. Es súper versátil.
El planchado vertical te cambia la vida: desinfectás y desodorizás ropa colgada sin tabla de planchar. Funciona perfecto para sacos, vestidos delicados, abrigos y todo lo que no querés doblar. Con el clima de acá, es ideal para refrescar ropa sin necesidad de lavarla completa cada vez.
La función spray nebuliza agua sobre zonas específicas para humedecerlas antes de planchar, complementando el vapor para esas arrugas que no se rinden. El sistema antical integrado filtra impurezas del agua y alarga la vida de tu plancha.
Muchos modelos tienen control digital de temperatura con opciones preseleccionadas para cada tejido, apagado automático después de 8-10 minutos sin movimiento (salvavidas si sos olvidadiza como yo), y bases cerámicas o de titanio que deslizan como si patinaras sobre hielo.
Las planchas secas no tienen estas funciones avanzadas. Su ventaja es la simpleza de uso y el precio más accesible para necesidades básicas. Ahora juntemos todo.
La plancha de vapor es mi recomendación para la mayoría de hogares paraguayos. Si planchás regularmente para toda la familia —camisas, pantalones, sábanas, ropa variada—, la inversión se paga sola en tiempo y resultados profesionales.
Considerá que hoy en Paraguay, las planchas de vapor de calidad tienen precios súper accesibles con tecnologías que antes solo veías en lavanderías industriales. La relación precio-beneficio es excelente.
Elegí plancha seca si:
Elegí plancha de vapor si:
Explorá el catálogo completo de planchas en Unicentro donde vas a encontrar modelos de vapor y secas con diferentes características, potencias y precios para que elijas según tus necesidades y presupuesto.
¿Puedo usar agua del grifo en mi plancha de vapor?
No es lo ideal porque tiene minerales que van generando sarro en los conductos. Mejor usá agua destilada, desmineralizada o al menos filtrada. Tu plancha te lo va a agradecer viviendo más años. Si solo tenés agua corriente, hacé las limpiezas antical más seguido.
¿La plancha de vapor desinfecta la ropa?
¡Sí! El vapor a alta temperatura elimina hasta el 99.9% de bacterias, ácaros y gérmenes. Es genial para ropa de bebés, sábanas, toallas o esas prendas que no podés lavar tan seguido. Una amiga pediatra me contó que siempre vaporiza la ropa de sus pacientes más chiquitos.
¿Cuánto dura el agua en el depósito de una plancha de vapor?
Depende del tamaño del tanque y cuánto vapor uses, pero generalmente te permite planchar entre 8 y 15 prendas sin rellenar. Los modelos en Unicentro tienen depósitos entre 200ml y 400ml, suficiente para sesiones de planchado completas.
¿Las planchas secas pueden quemar la ropa más fácilmente?
Sí, hay más riesgo porque es calor directo sin la protección de la humedad. Por eso es fundamental que ajustes bien la temperatura según la tela y nunca dejes la plancha quieta sobre la prenda. Leé siempre las etiquetas de cuidado. (Yo aprendí esto de la peor manera con una remera favorita).
¿Necesito tabla de planchar especial para plancha de vapor?
No necesariamente. Aunque las tablas con superficie perforada o de malla ayudan a que el vapor circule mejor y no se junte humedad, una tabla común con funda de algodón gruesa funciona perfecto para uso en casa con cualquier tipo de plancha.